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LA SÉPTIMA PUERTA

CAPÍTULO IV

4 abril de de 2008



Ya me iba a la cama, el ordenador ha vuelto hacer de las suyas los intrusos han vuelto a distorsionar realidades y los milagros punto y seguido son como el pan que hay que masar cada día. Quería publicar una nueva página en la red dentro del libro virtual sin paginar en el orden de los días que llegan y que van y que vienen y se van, porque se van ya te digo yo que se van y a lo hecho pecho que aun que hayas comido oro si has deseado maldad diarreas tendrás.


No, no me hagas mucho caso eso es del vientre, si de la barriga, algunos dicen que parió del dedo, pues baya dedo…  Si tenía que irme a dormir para que me ponga a escribir en la séptima puerta, si con la diarrea mental que lleváis, tan solo vais a mandar siendo mandados, incomprensiones malvadas a falta de entendimiento.


(Que yo no tengo la culpa de verte caer)  Quieres que hablemos, niño nuevo, tonto nuevo  diablillo cabreado,  nuevo idiota, te vas a enterar, que esto ya no es como tú quieres, como siempre ha sido, como quieres que sea, puedes ver más allá de tu puerta donde el oscuro agujero solo sirve para penetrar abominaciones creyendo en el placer de la carne, si carne pura materia, pobres pollos y corderos, por no decir la ternera. Idiota, permíteme que te diga idiota, que cuando te las comas y no falta mucho tendrás que recurrir a los que han estado por el…. Un pasito para adelante… un pasito para atrás….


Sin contar los justos y los inocentes que esos cuentan por diez. Pero bueno, como se que desee aquí aunque estés allá me puedes oír, Dime donde quieres recibir la primera que yo seré el primero y como soy un caballero tú dirás…


A estas alturas de mi vida, re empezando mi segunda juventud,  rede dirigiendo reciclaos por la gracia de Dios, un muro del conocimiento efímero me dice de nuevo dos y dos son cuatro, cuatro estamos aquí viviendo de la listura que tenemos por la gracia de dios también y con ella comemos y te queremos comer…


Si lo sabía que no era el momento que estoy un poquito tu ya me entiendes, quien a hierro mata a hierro muere y aun que no me habéis matado la intención es lo que cuenta y la parte de abajo, la que tu ahora  no ves, es tu cara en el fondo de lo que has querido sin ser justo hacer.


Vamos a ver si tengo siete perras gordas que nunca serán una peseta, cuantas perricas han sido si nunca llegaran a ser un euro, ni cincuenta reales que tuvieres darían para comprar un gramos de lo que te espera, Si tienes trabajo y vas a destajo malo, si no tienes peor, y si te sobra te engorda y vas con más peso a la tumba, que al cielo no va el dinero y por dinero yo os espero para hablar de ello de tu a tu desde aquí y desde allá que luego veremos las sumas y las restas a donde van a quedar…


Cuando pinchas un globo no sube al cielo más, pero el ruido que hace te puede ensordar, cuando robas un sueño,  disfrutas de un ratito de lo de los demás pero cuanto te duran a ti los sueños si no puedes soñar. Cuando no cumples lo establecido ya sabes lo que puede pasar, que tarde o temprano te pidan cuentas y entonces tú sabrás…


Una y una dos, dos y dos son cuatro, lo que cuenta tenerlo muy claro cuando llegue el momento,  ni contaras tu, ni contaran ellos y yo si me dejan y puedo no quitare nada de lo que me debas ni de lo que te debo.


¡Ala¡ y me quedo tan pancho, si no era en momento, ni el día, ni la noche, ni siquiera es la hora de hacer reproches que idiota por muy escondido y listo que te creas hay ojos que ven detrás de las puertas por muy escondido que quieras estar, te he visto y ahora donde iras.