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LA SÉPTIMA PUERTA

CAPÍTULO V


ESTO NO TENDRIA QUE SER UNA EDITORIAL


Habrá que buscar alegrías para darle un sentido a esta sin razón que nos están aponiendo a favor y en contra de ellos mismos que prefieren perder a sabiendas que perderemos todos que a aportar algo para salir, que en definitiva seria un beneficio común.


Querer seguir manteniendo posiciones de fuerza  a la insensatez  solo nos puede acarrear perjuicios a todos, los unos, por que dejan de ganar y tardaran hacerlo, mas el recelo que dejan, que se no  se perderá tan fácil y tendrá su precio, los otros por seguir arrimando el bolsillo sin responsabilidad para reconocer que se han equivocado y seguir encima de un barco que tarde o temprano se lo tragara el mar.


Como podemos ver, uno detrás de otro no para de dar un gatillazo de salida a lo absurdo para distraer los presentes, dejar que lo irresponsable atemorice la razón por la razón de la fuerza solo nos lleva a lo que los que no hacen nada quieren una nueva inquisición, una nueva recaída en los principios a costa de justificar lo injustificable.


Los unos y los otros, los dos, ninguno, aparte de formar parte de lo establecido nadie quiere poner un poco de sentido o razón, nadie quiere volver atrás y si seguimos a quienes nos arrastran nos llevan al abismo, si seguimos a quienes nos provocan vamos hacia la destrucción y el sometimiento, si nos mantenemos quietos, esto no va a cambiar y si nos movemos en una dirección equivocada, perdemos lo conseguido.


Todo se lo dejamos a Dios, o al diablo (Nadie asume ningún tipo de responsabilidad) y creo que los dos están artos de este desbarajuste que tan solo les hace trabajar más para seguir en las mismas posiciones y después  y ahora, todo el mundo al suelo,  pero se equivocaba, era asfalto, ciudad, calle, vida, el suelo ya no era el suelo de los que se guiaban por doctrinas, el suelo ya no era el suelo de los que se guiaban por poder, el suelos ya no era el suelo de los que pasaban hambre  y tenían sed.


ahora todos sabían que el suelo es la posición más firme para edificar un edificio, para empezar andar, para seguirlos pasos de aquellos que marcaron con sus principios los principios de base para seguir evolucionando en beneficio común, en la entrega real, en la fuerza real, en el conocimiento real, el unir y luchar en causas justas donde se beneficie la mayoría y donde tu, yo y  todos salgamos con la dignidad del nuevo entendimiento para asentar las nuevas bases que llevaran al conocimiento real de la existencia humana, al encuentro personal y común que nos identifica con lo eterno, al compromiso de vivir con el conocimiento real de nuestra existencia y la de los demás, solo así podremos salir bien parados de esta, y solo así, encontraremos la verdadera libertad.


Lo demás, no hace falta que os lo cuente…